Nudismo en la Garganta de los Infiernos

Barriendo para casa, hoy os hablaré de uno de esos lugares que alegran con creces las tribulaciones de un nudista mesetario y que compensan la lejanía de la playa con otro tipo de sensaciones bien diferentes pero muy satisfactorias.

Se trata de la Garganta de los Infiernos, en pleno Valle del Jerte, en el norte de la provincia de Cáceres.

Es bastante posible que conozcáis el Valle del Jerte por su emblema, el cerezo en flor, un espectáculo natural sin igual que viste cada año de blanco este profundo valle que une Plasencia con el límite de la provincia de Ávila a lo largo de unos 50 km flanqueados por las estribaciones de las sierras de Gredos y Béjar. Aquí, entre abundantes gargantas de agua transparente y verdor omnipresente incluso en verano, se desmiente, una vez más, la imagen mental de tanta gente que dibuja Extremadura como un secarral.

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La Garganta de los Infiernos -terrorífico nombre quizá para proteger el “secreto” de este bello lugar-  es afluente del río Jerte entre las poblaciones de Cabezuela del Valle y Jerte, protegida como Reserva Natural desde 1994, resume quizá como ninguna este paisaje paradisíaco vertiendo sus aguas desde las cumbres de Gredos a más de 2.000 metros de altitud, entre densos bosques de roble y castaño.

Tengo que confesar que guardo una especial relación sentimental con este paraje, ya que desde pequeño iba de acampada libre con mi familia, y fue allí donde mi hoy mujer y yo empezamos a estar juntos. En ambas épocas disfrutábamos ya del nudismo en varias de las muchas pozas, escondidas o no tanto, río arriba. Siempre tuvo un cierto ambiente hippie-montañero que lo propiciaba; aunque lo más normal es que los únicos testigos fueran algún rebaño de cabras y las rapaces sobrevolando. Hoy, en cierto modo, conserva esta esencia, aunque los itinerarios senderistas (están prohibidos los vehículos a motor excepto algunos autorizados), bien señalizados, y la justa fama que ha ido cobrando, la haya vuelto menos solitaria sobre todo en los meses de julio y agosto.

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El tramo de garganta que concentra a casi todos los excursionistas se conoce como “Los Pilones”; se trata de una serie consecutiva de grandes marmitas que las fuertes aguas del invierno y el deshielo han tallado limpiamente en el cauce de piedra granítica. Es fácil encontrar múltiples referencias en las típicas publicaciones veraniegas sobre los mejores sitios de baño de interior en España; incluso National Geografic la incluyó en 2018 en una lista mundial de “15 sorprendentes lugares donde bañarte”.

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Para llegar a Los Pilones deberás andar casi una hora, con bastante desnivel pero en un entorno fantástico, desde el Centro de Recepción de visitantes de la Reserva Natural. Sorprendentemente el “paseo” no desanima a numerosos domingueros que, sobre todo los fines de semana de verano, se atreven a subir en chancletas y con la nevera a cuestas.

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Por eso, este relativamente corto tramo de la garganta no es la mejor opción para el naturismo, al menos en temporada alta. Pero, a poco que te alejes hacia arriba o hacia abajo, es otra historia. Son muchos los “charcos” o “pozas” que no tienen nada que envidiar a Los Pilones en belleza y en transparencia de sus frías y purísimas aguas.

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Este verano hemos explorado la parte más baja (de “Los Pilones” hacia abajo), y nos ha dado grandes alegrías nudistas. Como digo, cualquier charco que os guste da la posibilidad de desnudarse sin ningún tipo de problema (algo a lo que os animamos; el “efecto contagio” funciona), pero a continuación me referiré a un par de ellos en concreto.

El de acceso más fácil (se deja el coche a unos 100 metros) es el que llaman el “Charco del Tomate”. En realidad son dos amplios y profundos charcos uno al lado del otro, con bastante sombra en las orillas. La primera vez que fuimos iba mentalizado de que tendría aguantarme con el “trapo mojado”, pero fue una agradabilísima sorpresa encontrar a un tipo desnudo y algunas chicas en topless… así que ¡miel sobre hojuelas! Éramos franca minoría entre bañadores (era fin de semana en pleno agosto), pero ¿qué  más da? Lo reclamo para el nudismo, para siempre.

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Esta es su ubicación. Tiene poca confusión posible: por la N-110, aproximadamente a 1,5 km de Cabezuela del Valle, en dirección Jerte, hay un puente moderno a la derecha tras el cual están los viales hormigonados de un proyecto de urbanización por suerte abandonado (algunas tapaderas de alcantarilla han “desaparecido”, ten cuidado para esquivarlas); al fondo a la izquierda se deja el coche casi al mismo borde de la Garganta de los Infiernos poco antes de que esta confluya con el río Jerte. Si vas con furgo o autocaravana, podrás, como nosotros, pernoctar allí mismo muy tranquilamente.

El otro sitio es el conocido como “Charco del Árbol”. Había leído unas cuantas referencias en internet que lo calificaban como naturista, pero hasta este verano no lo hemos conocido ya que su localización no estaba clara, algo que espero solucionar con este post.

No es sólo un charco (además, el árbol que le da nombre, que crecía en mitad del cauce, ha desaparecido con una de las últimas crecidas invernales, según nos dijeron) sino un tramo con varias pozas a cuál más bonita, y en el que sí es muy normal que haya otros nudistas.

Llegar no es tan complicado. Se puede subir en coche (nosotros nos atrevimos con la autocaravana, porque somos muy brutos) unos 2 km por una pista hormigonada con bastante pendiente que parte de la misma urbanización fantasma a la que me referí antes, que fue hecha para facilitar el acceso a los cultivos de cerezo (la pista comienza aquí). En el punto que os señalo aquí se deja el vehículo en un ensanchamiento del borde para continuar andando, pasando una cancela, por la pista de tierra que va bajando entre un sombrío bosque de robles y pasa por encima de un pequeño arroyo estacional que tiene el bucólico nombre de “Putopadre”.

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Apenas cinco minutos después, cerca de otro arroyo llamado Riscoencinoso, se desvía cuesta abajo, a la izquierda, un sendero más estrecho pero bastante bien marcado (creo que no tiene pérdida, es el único que veréis) hasta el mismo Charco del Árbol. Desde donde dejasteis el coche, el total a pie son unos 20 minutos, por lo que no hace falta ser muy deportista ni echarse atrás por llevar niñ@s. Encontrarlo es más fácil de lo que parece leyendo estas líneas, de verdad.

Como os decía, más que un solo charco, hay al menos cuatro (uno hacia arriba, dos hacia abajo, desde el que desemboca el sendero) en no más de 300 metros de cauce, para elegir el que más os guste. Esta creo que es su ubicación más o menos exacta.

Para los andarines, en tramos altos de la Garganta, es decir, por encima de Los Pilones, también es perfectamente posible el naturismo (a veces estaréis solos, a veces acompañados por naturistas o por textiles). Os señalo algunos buenos charcos, amplios y profundos, que conocemos: 1, 2, 3, 4, 5

Sólo queda animaros a visitar este fantástico lugar para practicar naturismo rodeados de una naturaleza bellísima e intacta. Y si queréis cualquier otro dato, ¡preguntad!

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La Respuesta Neuronal Nudista: N170

Esta semana he aprendido algo acerca de Neuro ciencia que tiene su interés desde el punto de vista del nudismo (aunque parezca mentira), podemos llamarlo con el permiso de los descubridores la Respuesta Neuronal Nudista, aunque si somos científicamente estrictos el nombre es la respuesta N170.

Es muy sencillo (no huyas aún): mediante estudios de Electroencefalografía y Magnetoencefalografia, se han estudiado las respuestas evocadas eléctricas (de las que no somos conscientes) del área occipital del cerebro ante ciertos estímulos visuales, concretamente ante el reconocimiento de caras. La respuesta se caracteriza por un pico de latencia de 170ms, de aquí el nombre de N170.

Esta famosa respuesta no solo se encuentra presente ante estímulos como las caras, sino que también responde ante la visión de cuerpos y objetos, si bien hasta este momento se sabía que la mayor respuesta era la provocada por la percepción de las caras.

Pues bien, un grupo de investigadores han estudiado mediante unos experimentos como es la respuesta cerebral (N170) ante diferentes tipos de estímulos, tomando como premisa que la ocultación del cuerpo mediante la ropa (una práctica en la historia evolutiva del ser humano de no mucho tiempo proporcionalmente hablando) pudiera ser un factor que alterara la respuesta N170, al igual que altera antropológicamente hablando la selección sexual al estar los atributos de los Homo sapiens sapiens ocultos.

Para ello compararon la respuesta entre caras, cuerpos en bañador, cuerpos con ropa, cuerpos desnudos y objetos (coches) en un grupo de *varones, aquí van los resultados:

  • La respuesta fue mayor ante la visualización de cuerpos desnudos tanto del mismo sexo como del opuesto , en comparación con el resto de estímulos.
  • La respuesta fue directamente proporcional a la falta de ropa.
  • De la misma manera, la respuesta fue independiente de si con el cuerpo se mostraba o no la cara.
  • Las respuestas evocadas por estímulos humanos fueron en todos los casos mayores que las evocadas por los objetos.

*Se eligieron hombres para el experimento por razones puramente técnicas, ya que estudios anteriores habían demostrado que las respuestas electroencefalograficas en varones son más discriminativas ante estímulos neutros Vs eróticos, así como entre estímulos del mismo u opuesto sexo.

En conclusión que de una forma inconsciente nuestro cerebro responde de una mayor forma ante la percepción de cuerpos desnudos.

Las conclusiones que podemos extraer de esta investigación son varias, aparte de las implicaciones antropológicas que conllevan ocultar nuestros cuerpos desde el punto de vista de la selección sexual y los signos de excitación.

Quizás el N170 sea el origen neurológico que desencadene una cadena de respuestas que desemboque en las sensaciones placenteras que te produce estar desnudo con más gente, el nudismo social.

Quizás la adición al N170 sea el impulso que lleva a los mirones de playa a mirar cuerpos desnudos de forma compulsiva.

Quizás el intento voluntario de abolición de la repuesta N170 es la que lleva a los yihadistas textiles a montarnos números por vernos desnudos.

Puede ser que los niños pequeños no tengan el desarrollo madurativo cerebral suficiente para inhibir el N170 o incluso no esté la respuesta totalmente desarrollada y por eso experimentan la desnudez de una forma más inocente.

¿Puede ser el N170 la razón de la existencia de los clubes de strip tease?

…(aquí lo dejo para la reflexión personal)

Lo que está claro es que no somos dueños de todas nuestras reacciones y que aunque no suene nada romántico, somos un puñado de hormonas, estímulos nerviosos y órganos funcionando ordenadamente como en un concierto de música clásica, pero aún así seguimos pensando que somos capaces de controlar todo lo que nos pasa.

El primer videoclip nudista

Esta entrada es simplemente sobre “curiosidades”, y viendo la entrada anterior sobre el ciclonudismo (Gracias Infinito, y ademas completamente de acuerdo con todo lo expuesto en el post) ha venido a mi memoria una de esas curiosidades.

Desde que era jovencito, siempre me ha gustado el rock, aunque también es cierto que no soy fan (de fanático) de ninguna banda o grupo en especial, no me conozco de memoria todas las canciones de ninguna de ellas y tampoco soy de los que esperan nuevo disco como agua de mayo y que veneran todas y cada una de las obras que hacen.

Bueno, lo que iba diciendo (que al final me voy por las ramas)… que existe una canción que se puede decir que su videoclip es de los primeros nudistas, y esta canción pertenece a Queen (allá por 1978) y su videoclip es Bicycle Race (pulsa para ver el videoclip) que por cierto, está clasificado por youtube como para mayores de 18 años.

Cuando todo el mundo se desnuda sin darse cuenta

How to lock files and folder with password

Imagen extraída de Internet

Quien me conoce, sabe que soy un poco friki (o bastante…. ¡vaya usted a saber!) de la privacidad y bastante reservado con mis cosas.

Esta mañana, mientras me estaba tomando el café, he visto que una empresa de tratamiento de datos (no importa el nombre) se ha dado a la quiebra arrastrada por el escándalo de una famosa red social (que todo el mundo conoce).

Lo que me sorprende (o quizás ya no), es que todo el mundo (o casi) sea capaz de compartir sus datos con empresas que en la mayoría de las veces no ha oído hablar, en las que son capaces de desnudarte por completo tu intimidad, en las que saben con quién, cuándo y cómo te relacionas de modo personal y de modo virtual, estatus social, ubicaciones y un sinfín de datos más. Cada vez que instalamos una app en el teléfono móvil, estamos dando (previo permiso que no solemos leer), acceso a micrófono, cámaras, fotos, contactos y demás. Para comprobarlo, solo hay que mirar en los permisos concedidos a las aplicaciones instaladas y podremos llegar a sorprendernos.

Este modo de desnudarnos, es a mi forma de ver muchísimo más íntimo que cualquiera de nosotros realizamos cuando practicamos el nudismo.

Lo que realmente me sorprende, y por eso esta reflexión, es que la inmensa mayoría de las personas que poseen (por ejemplo) un móvil, sean capaces de ofrecer esa intimidad para que alguien gane dinero al trabajar con sus datos y sin embargo muchas de esas personas se puedan sorprender al ver un pecho en la playa o se escandalicen por ver a un niño lactando de su madre.

No concibo esa doble moral, aunque sé que existe. Me gusta practicar el nudismo porque siento un mayor contacto con la naturaleza, que incluso andar descalzo sobre el césped mojado, siento el fluir de la energía de la tierra. Y no digo que sea real ese flujo de energía, ojo, sólo digo que es lo que yo noto (no entro si es real o placebo) y eso es algo que me hace sentir mejor, más unido y entablando una armonía cada vez mayor con ella. Y si, además, comparto esas sensaciones con alguien a quien quiero, siento que todo ello se multiplica, creando un vínculo especial con esa persona.

Volviendo al tema anterior, si alguno me pregunta si permito el acceso a las aplicaciones a todas esos datos, le responderé que sí, pero procurando darles el menor acceso posible, ya que es el precio que hoy en día uno tiene que pagar para poder estar en contacto con los demás. Alguien dijo que cuando te dan algo gratis, entonces el producto eres tú (y razón no le falta).

Y si, también me despeloto cuando puedo, aprovecho los rayos del sol y ando descalzo por casa y por el césped.

Y no, no me escandalizo al ver un pecho, un culo o un genital sin importar el sexo, ya que creo que desnudos hemos llegado a este mundo, desnudos estamos ante el mundo y desnudos marcharemos, que nuestra alma es lo único que nos acompañará al más allá (en el caso de que ese más allá exista).

Que la ropa y sus complementos lo único que crea son distinciones y marcas, aunque entiendo que tenga que existir para protegernos de los posibles peligros en los trabajos, condiciones atmosféricas y demás.

Me apetecía compartir estos pensamientos, que en mi opinión, está más que relacionado con esta forma de ver sentir la vida.

Ese culo me suena

Ha sido una de mis lecturas del último puente, una portada así y un título tan llamativo (Ese culo me suena) no podía escapar de mi atención y es que además, es uno de los pocos relatos de ficción publicados en español y que tratan el tema nudista español con naturalidad, sin esconder historias de romances o con algún contenido erótico (Stories for Nudist about Social Nudity) entre sus líneas, con un toque de sátira humorística, por lo que primeramente me tomo la libertad de agradecer el trabajo publicado y el buen rato de lectura a su autora Piedad Santiago.

Se trata de la historia de unas vacaciones de verano de una familia textil de Jaén que se ven obligados por culpa de la crisis y el recorte de salarios, a pasar el mes de agosto en una urbanización naturista (mixta realmente) de Almería (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia).

El libro se encuentra distribuido en capítulos desde que empiezan las vacaciones de Pepe e Isa con sus tres hijos hasta que regresan a casa.

Como decía es una sátira con personajes un tanto exaltados de un lado y otro (textil/nudista) lleno de situaciones y anécdotas divertidas y a su vez cotidianas del veraneo andaluz, que en realidad van conduciendo a la su protagonista por situaciones nada cómodas para ella y sus familiares.

No es mi estilo reventar finales, prefiero animar a la fácil lectura del libro, porque además es divertido, pero he de confesar que mi alma nudista deseaba otro final según resbalaban mis ojos por sus líneas …que le vamos a hacer, esperaré la segunda parte, El despertar del culo nudista ( ahí lo dejo). 😜

Comprar el libro

La Pedriza naturista

Podría comenzar esta entrada con el final: “a falta de que alguien indique lo contrario, tengo la sensación de que hemos perdido La Pedriza como lugar naturista de interior”.

Hará casi 10 años que descubrimos La Pedriza como lugar naturista cerca de casa. Fue en el 2008, en medio de un bajón terrible anímico por el fin de la época de vacaciones y el tsunami laboral en el que me vi envuelto (con los años he aprendido muchas cosas, entre otras a tomarme la vida con más calma…total nadie sobrevive a ella).

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Me empeñé en volver a cargar las pilas conectando mis sentidos con la naturaleza sin ropa, y mi inigualable chica, a la cual sigo adorando y le debo lo que soy,  puso todo de su parte para que así fuera.

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Recuerdo el día como si fuera ayer, llegamos a Manzanares El Real, atravesamos la barrera en nuestro propio coche y llegamos al aparcamiento. Desde allí mochila al hombro remontamos el río por la ladera hasta llegar a la Charca Verde. En este punto era donde más gente concentrada había; a partir de aquí seguimos remontando hacia arriba, y ya si comenzamos a ver gente desnuda disfrutando de las múltiples pozas.

Iba informado y sabía que un poco más adelante existían unas pozas de uso nudista “oficioso” así que nos dirigimos allí. Agua fría, pero un entorno más que bonito y cercano…una pasada en pocas palabras. Una de las cosas de la que mejor recuerdo tengo es el olor del sitio, a vegetación, pinos, agua….

Había poca gente, quizás una pareja más y algún hombre solo, cada uno a su aire. Nada de familias con niños otra vez, claro que por aquel entonces éramos dos.

Puede que lo más molesto fueran 3 chicos que vinieron a preguntarnos por rutas (totalmente vestidos y con miradilla sucia …fue breve).

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Recuerdo que algunas de las piedras resbalaban y las usamos de tobogán, muy divertido. Por un día salí de debajo del nublado en el que estaba inmerso.

El camino de vuelta al coche fue agradable, nos encontramos con la otra pareja con la que habíamos compartido las pozas, nos saludamos de forma cordial y regresamos a casa con la intención firme de volver alguna otra vez.

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Hoy en día, el baño está prohibido, gracias a la masificación y a la poca conciencia de muchos de los que casi han destruido el entorno. La entrada es restringida a un número de coches aunque se puede seguir haciendo mediante lanzadera desde el pueblo.

No se si alguien ha vuelto hace poco allí a hacer nudismo y puede actualizar la información acerca de qué tal está la zona; nosotros desgraciadamente no volvimos por varios motivos, quizás no sea adecuada la paliza andando para las pequeñas, y cuando han querido crecer el uso de La Pedriza ha quedado muy restringido (diles que no se pueden meter en el agua….si tienes valor).

El respeto a la naturaleza sigue siendo una asignatura pendiente en Madrid y en general en esos entornos naturales plagados de “domingueros” (cuya denominación creo que excede el mero hecho de tomarse el domingo libre para ir al campo, creo que engloba una forma de comportamiento). Ojalá algún día aprendamos la lección o incluso podamos enmendar el daño causado, y podamos disfrutar de nuevo de ese entorno.

LOS LIMITES DEL NUDISMO (2)

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Imagen extraída de Internet

Tras ver “LOS LIMITES DEL NUDISMO 1” seguimos avanzando en cuanto a normativas y problemáticas que sufrimos los practicantes del nudismo. Una de ellas es que nos tachen de exhibicionistas. Según dice el código penal (ojo, en España) son “actos de exhibición OBSCENA ante menores o incapaces“. El mero hecho de estar desnudo no es de por sí un acto obsceno, aunque cambia completamente si por ejemplo lo acompañamos con alguna connotación sexual. Desde mi experiencia creo que si hay algo que nos define a los nudistas es precisamente el RESPETO, y un acto exhibicionista (sobre todo ante menores o incapaces) choca de frontalmente contra esta definición. Sin embargo creo importante remarcar que se puede estar cometiendo un acto totalmente denunciable en casos de “accidentes/autoaccidentes” sexuales” en presencia de menores.

Otro de los aspectos legales que más polémica genera entre los nudistas es el que tiene que ver con las fotografías o vídeos que toman terceras personas en la playa, de las que podemos ser protagonistas involuntarios. Es importante saber que es necesario nuestro consentimiento para su obtención en el caso de menores o personas físicas que sean identificadas o identificables (que se les pueda reconocer) en el caso de que ese material pueda hacerse público especialmente en redes sociales (facebook, instagram…). Es decir, está prohibido hacer fotos en lugares públicos nudistas en este caso siempre que haya menores de por medio, o se nos pueda colgar en la red y sea fácil identificarnos en el mismo material.

Si eso ocurre y quieres que desaparezcan, existe un pequeño manual en la página de la Agencia de Protección de Datos.

Calas de Almeria

Sin duda la costa de Almeria es uno de los paraísos para los nudistas en Europa, no obstante allí está una de las mecas del naturismo europeo, Vera, pero si lo que te gusta es descubrir calas poco concurridas y poder disfrutar de ellas de la forma más provechosa, te recomiendo la siguiente guía de la mano de Mario Sanz Cruz, gran conocedor del levante almeriense:

Magnífico cuaderno que nos traslada a cada uno de los rincones de la costa, algunos tan sumamente exclusivos que tan solo caben unos pocos bañistas.

Es una guía perfectamente bien documentada con fotografías a color y repleta de consejos y datos históricos y curiosidades, incluyendo anotaciones específicas relacionadas con el uso nudista de algunas de las calas (muchas).

Uno de los mejores consejos que se repiten en la guía es el de visitar la costa fuera de los periodos vacacionales para huir de la masificación y poder disfrutar de las calas en estado puro.

A destacar el mensaje de su autor, en el que esgrime la responsabilidad de cada uno de los turistas para que mantengamos intacta la joya ecológica que la costa supone.

La primera vez

Cada vez queda menos para poder disfrutar de la playa como nos gusta. Algunos afortunados/as podrán hacerlo en estas vacaciones de Semana Santa si el tiempo lo permite.

Como yo no soy uno de ellos, me ha dado hoy por recordar como fue mi primera vez en una playa sin ropa. Y he llegado a la conclusión que no se en qué playa fue. Se que tenía unos 15 años y que fue en la costa malagueña. Salí a caminar por la playa, cosa que me encanta, y cuando me vine a dar cuenta estaba rodeado de gente desnuda. Como tenía tiempo y mucha curiosidad seguí adelante previo paso de quitarme el bañador (donde fueres haz lo que vieres).Tras unos minutos de vergüenza iniciales, me di cuenta que nadie me miraba como creía al principio y que había encontrado algo que tenía que probar más veces. Luego es verdad que tuve que esperar hasta los 18-19 años para hacerlo con más asiduidad pero recuerdo aquel día con cariño. Decidido este verano recorrere las playas malagueñas buscando ese lugar especial.

Y la vuestra? Cómo fue vuestra primera vez? Espero vuestros comentarios.

El pantano de San Juan

La oferta para nudistas de interior es bastante escasa en nuestro país como ya hemos apuntado en alguna otra entrada (El difícil nudismo mesetario), sorprende que un tipo de turismo que mueve miles de personas cada época de vacaciones, sólo disponga de reductos minúsculos y poco cuidados.

En Madrid, uno de los pocos sitios que se salva de esta desidia es el Pantano de San Juan, uno de los embalses emblemáticos de la comunidad próximo a la localidad de San Martín de Valdeiglesias, que dispone de una playa nudista. (Zonas de Madrid)

He de confesar que sólo hemos estado una vez, y por lo tanto la conclusión a la que haya podido llegar puede estar sesgada por falta de mayor número de experiencias. De las 5 estrellitas quizás le otorgaría 3:

1. El camino de ida es bueno hasta que sales del asfalto y te adentras por la pista forestal. Si tienes un coche bajo o poco preparado para ese tipo de caminos quizás tengas que dar la vuelta. Desconozco si ese camino sufre algún tipo de rehabilitación pero teniendo en cuenta las lluvias de este año, yo lo valoraría.

2. Desde el aparcamiento hasta la playa hay una senda foresteral (pendiente abajo) que a mi personalmente me gustó, me llamaron la atención los carteles donde se te anima a ser respetuoso y limpio con la playa a la que vas ( son de una asociación nudista de Madrid), un 10 por ellos. Recuerda que todo lo que baja tiene que subir, haces pierna.

3. La cala en la que estuvimos ( pienso que la principal porque hay varias aledañas) es de arena, de unos 100 metros, y la entrada al agua es suave. Bastante bonita, y el agua limpia, hay que tener en cuenta que es un pantano y no el caribe.

4. A lo largo del día hubo de todo, al principio solos con algún bañista próximo (amables como suele ser la norma), mas tarde parejas, chicos solos…y un mirón con pocos escrúpulos ( como suele ser la norma). En general la gente muy respetuosa aunque el nudismo no era del 100%, y si, hay cancaneo en el camino, pero lo cierto es que a mi no me molestó, no es que esté de acuerdo obviamente (baja estrellitas) pero no fue algo que preocupara.

5. Es cierto que pasan kayak cerca, y ya que están pues miran a ver como son los seres humanos sin ropa. Curiosamente algunos se animaron y llegaron hasta la orilla a despelotarse también, pero en general restan encanto al sitio.

6. No encontramos familias, nosotros fuimos con niños y es de agradecer cuando hay más en la playa porque ellos lo pasan en grande y nosotros descansamos un poco (egoístamente hablando), aunque creo que si puede ser considerada apta para ellos, así que animo a todos los que estéis pensando en ir esta temporada (cuantas más familias más apta para ellas).

En general, y teniendo en cuenta que la oferta en Madrid es bastante limitada, nos gustó y probablemente repetiremos.