Calas de Almeria

Sin duda la costa de Almeria es uno de los paraísos para los nudistas en Europa, no obstante allí está una de las mecas del naturismo europeo, Vera, pero si lo que te gusta es descubrir calas poco concurridas y poder disfrutar de ellas de la forma más provechosa, te recomiendo la siguiente guía de la mano de Mario Sanz Cruz, gran conocedor del levante almeriense:

Magnífico cuaderno que nos traslada a cada uno de los rincones de la costa, algunos tan sumamente exclusivos que tan solo caben unos pocos bañistas.

Es una guía perfectamente bien documentada con fotografías a color y repleta de consejos y datos históricos y curiosidades, incluyendo anotaciones específicas relacionadas con el uso nudista de algunas de las calas (muchas).

Uno de los mejores consejos que se repiten en la guía es el de visitar la costa fuera de los periodos vacacionales para huir de la masificación y poder disfrutar de las calas en estado puro.

A destacar el mensaje de su autor, en el que esgrime la responsabilidad de cada uno de los turistas para que mantengamos intacta la joya ecológica que la costa supone.

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El pantano de San Juan

La oferta para nudistas de interior es bastante escasa en nuestro país como ya hemos apuntado en alguna otra entrada (El difícil nudismo mesetario), sorprende que un tipo de turismo que mueve miles de personas cada época de vacaciones, sólo disponga de reductos minúsculos y poco cuidados.

En Madrid, uno de los pocos sitios que se salva de esta desidia es el Pantano de San Juan, uno de los embalses emblemáticos de la comunidad próximo a la localidad de San Martín de Valdeiglesias, que dispone de una playa nudista. (Zonas de Madrid)

He de confesar que sólo hemos estado una vez, y por lo tanto la conclusión a la que haya podido llegar puede estar sesgada por falta de mayor número de experiencias. De las 5 estrellitas quizás le otorgaría 3:

1. El camino de ida es bueno hasta que sales del asfalto y te adentras por la pista forestal. Si tienes un coche bajo o poco preparado para ese tipo de caminos quizás tengas que dar la vuelta. Desconozco si ese camino sufre algún tipo de rehabilitación pero teniendo en cuenta las lluvias de este año, yo lo valoraría.

2. Desde el aparcamiento hasta la playa hay una senda foresteral (pendiente abajo) que a mi personalmente me gustó, me llamaron la atención los carteles donde se te anima a ser respetuoso y limpio con la playa a la que vas ( son de una asociación nudista de Madrid), un 10 por ellos. Recuerda que todo lo que baja tiene que subir, haces pierna.

3. La cala en la que estuvimos ( pienso que la principal porque hay varias aledañas) es de arena, de unos 100 metros, y la entrada al agua es suave. Bastante bonita, y el agua limpia, hay que tener en cuenta que es un pantano y no el caribe.

4. A lo largo del día hubo de todo, al principio solos con algún bañista próximo (amables como suele ser la norma), mas tarde parejas, chicos solos…y un mirón con pocos escrúpulos ( como suele ser la norma). En general la gente muy respetuosa aunque el nudismo no era del 100%, y si, hay cancaneo en el camino, pero lo cierto es que a mi no me molestó, no es que esté de acuerdo obviamente (baja estrellitas) pero no fue algo que preocupara.

5. Es cierto que pasan kayak cerca, y ya que están pues miran a ver como son los seres humanos sin ropa. Curiosamente algunos se animaron y llegaron hasta la orilla a despelotarse también, pero en general restan encanto al sitio.

6. No encontramos familias, nosotros fuimos con niños y es de agradecer cuando hay más en la playa porque ellos lo pasan en grande y nosotros descansamos un poco (egoístamente hablando), aunque creo que si puede ser considerada apta para ellos, así que animo a todos los que estéis pensando en ir esta temporada (cuantas más familias más apta para ellas).

En general, y teniendo en cuenta que la oferta en Madrid es bastante limitada, nos gustó y probablemente repetiremos.

La fortuna de ser nudista en España

Hay quien cree que el nudismo en nuestro país es una práctica en declive. Que cada vez se ven menos jóvenes, o que hay un retroceso legal con ordenanzas municipales como las que lo prohíben en Cádiz para sus playas urbanas (avalada por el Tribunal Supremo) o en San Pedro del Pinatar en todo su territorio. Puede ser cierto, pero…

Pero hay que poner las cosas en su contexto:

Elige un punto del litoral español. Cualquiera. Y comprobarás que, en una distancia no mayor de media hora en coche, puedes encontrar una playa de uso nudista. Me atrevo a decir que esto no sucede en ningún otro país del mundo, ni siquiera en Croacia, que desde hace décadas entiende que el turismo nudista-naturista como un nicho importante de negocio y lo promociona de manera preferente. Mi experiencia personal buscando playas nudistas en países como Portugal, Grecia o Italia confirma que, fuera de España, es mucho más difícil. En lugares como Menorca, Fuerteventura o el levante almeriense, de hecho, las playas y calas donde desnudarse son mayoría. En el interior, la cosa cambia; hay algunas áreas en pantanos y ríos “de tradición nudista”, pero son escasas, escondidas y claramente minoritarias.

La Federación Española de Naturismo (F.E.N.) insiste en que, de acuerdo a la Constitución Española de 1978 y al Código Penal de 1995, el desnudo es una más de nuestras libertades y es plenamente legal en cualquier lugar y situación. Defiende este convencimiento con uñas y dientes en los medios de comunicación y en instancias judiciales (a veces con éxito, otras no). Lo que es cierto es que, mientras que en la práctica totalidad de países se precisa una “autorización” oficial para que en un lugar se pueda hacer nudismo de manera pública sin exponerte a sanciones, en España lo que rige –salvo polémicas muy puntuales- es la “costumbre”. La costumbre a veces cambia: lugares que eran claramente nudistas antaño, ahora no lo son tanto, o viceversa: depende, por tanto, de nuestra presencia, y no de un cartel señalizador o una ordenanza.

En cuanto a alojamientos nudistas (campings, hoteles, urbanizaciones), hay opciones variadas –que seguro iremos recorriendo en futuras entradas de este blog-  aunque con presencia desigual en nuestra geografía. Así, en todo el litoral norte, desde Galicia a Euskadi, no existen… lo cual no se explica sólo por la climatología menos propicia, ya que en la costa atlántica francesa hay centros “de solera” como Arnaoutchot o Montalivet. En esto tenemos que reconocer que en Francia nos llevan ventaja sobre todo en cuanto al campismo naturista, con muchas más instalaciones tanto en costa como en interior.

También podemos recordar que hay en España un significativo número de 16 Asociaciones naturistas integradas en la F.E.N., algunas de índole regional y otras centradas en un lugar concreto. De su funcionamiento nada puedo decir, ya que nunca sentí la necesidad de tener carnet o pagar cuota, claro que en esto tiene que ver que donde residimos (Extremadura) no hay asociación ninguna.

En conclusión, España tiene muchas, muchísimas, cosas malas y también peores. El que os escribe es de todo menos “necionalista”, pero es justo reconocer que, en cuanto a oportunidades para el nudismo, es una suerte vivir aquí. Apreciémoslo y no dejemos que, también, nos recorten esta fortuna.