La Pedriza naturista

Podría comenzar esta entrada con el final: “a falta de que alguien indique lo contrario, tengo la sensación de que hemos perdido La Pedriza como lugar naturista de interior”.

Hará casi 10 años que descubrimos La Pedriza como lugar naturista cerca de casa. Fue en el 2008, en medio de un bajón terrible anímico por el fin de la época de vacaciones y el tsunami laboral en el que me vi envuelto (con los años he aprendido muchas cosas, entre otras a tomarme la vida con más calma…total nadie sobrevive a ella).

DSC_0019

Me empeñé en volver a cargar las pilas conectando mis sentidos con la naturaleza sin ropa, y mi inigualable chica, a la cual sigo adorando y le debo lo que soy,  puso todo de su parte para que así fuera.

DSC_0002

Recuerdo el día como si fuera ayer, llegamos a Manzanares El Real, atravesamos la barrera en nuestro propio coche y llegamos al aparcamiento. Desde allí mochila al hombro remontamos el río por la ladera hasta llegar a la Charca Verde. En este punto era donde más gente concentrada había; a partir de aquí seguimos remontando hacia arriba, y ya si comenzamos a ver gente desnuda disfrutando de las múltiples pozas.

Iba informado y sabía que un poco más adelante existían unas pozas de uso nudista “oficioso” así que nos dirigimos allí. Agua fría, pero un entorno más que bonito y cercano…una pasada en pocas palabras. Una de las cosas de la que mejor recuerdo tengo es el olor del sitio, a vegetación, pinos, agua….

Había poca gente, quizás una pareja más y algún hombre solo, cada uno a su aire. Nada de familias con niños otra vez, claro que por aquel entonces éramos dos.

Puede que lo más molesto fueran 3 chicos que vinieron a preguntarnos por rutas (totalmente vestidos y con miradilla sucia …fue breve).

DSC_0128.JPG

Recuerdo que algunas de las piedras resbalaban y las usamos de tobogán, muy divertido. Por un día salí de debajo del nublado en el que estaba inmerso.

El camino de vuelta al coche fue agradable, nos encontramos con la otra pareja con la que habíamos compartido las pozas, nos saludamos de forma cordial y regresamos a casa con la intención firme de volver alguna otra vez.

DSC_0238

Hoy en día, el baño está prohibido, gracias a la masificación y a la poca conciencia de muchos de los que casi han destruido el entorno. La entrada es restringida a un número de coches aunque se puede seguir haciendo mediante lanzadera desde el pueblo.

No se si alguien ha vuelto hace poco allí a hacer nudismo y puede actualizar la información acerca de qué tal está la zona; nosotros desgraciadamente no volvimos por varios motivos, quizás no sea adecuada la paliza andando para las pequeñas, y cuando han querido crecer el uso de La Pedriza ha quedado muy restringido (diles que no se pueden meter en el agua….si tienes valor).

El respeto a la naturaleza sigue siendo una asignatura pendiente en Madrid y en general en esos entornos naturales plagados de “domingueros” (cuya denominación creo que excede el mero hecho de tomarse el domingo libre para ir al campo, creo que engloba una forma de comportamiento). Ojalá algún día aprendamos la lección o incluso podamos enmendar el daño causado, y podamos disfrutar de nuevo de ese entorno.

Anuncios

Volver a Almanat

Hoy en mi pequeña ciudad de interior hace frío, viento, lluvia, y una luz gris y tristona que hace difícil recordar que, ocho días atrás, estábamos tomando el sol de primavera, benéfico y amable, y despertando a nuestros cuerpos desnudos del letargo invernal, como los árboles. No sé que dirá la ciencia, pero personalmente estoy seguro que las personas también nos alimentamos con fotosíntesis.

La meteorología era incierta para la Semana Santa, y pospusimos la elección del destino hasta el último momento (ventaja grande de llevar la casita con ruedas: puedes decidir adónde ir incluso en la rotonda de salida). Y fuimos a Almanat.

Tan sólo habíamos estado allí acampados en una ocasión antes; en la playa de Almayate, a pasar el día, un par de veces más. Hace ya nueve años (¡9!), también en Semana Santa, padres primerizos con un bebé de justo un año que no nos permitía más momentos de relajación que sus cortas siestas. Y la experiencia, sin ser mala, no llegó a gustarnos por diversos factores.

Ahora, con un tiempo más que aceptable para la época del año, con dos hijos mucho más autosuficientes, y habiendo estado en más campings naturistas, podemos seguramente opinar sobre Almanat con mejores elementos de juicio.

Como todo, tiene su cara y su cruz.

Factores muy positivos son:

  • La situación justo al borde de una bastante amplia playa naturista, con acceso directo desde el camping. Sin ser una playa para “echar cohetes”, la encontramos más agradable de como la recordábamos: bastante arena (oscura) mezclada con grava, agua razonablemente transparente, tranquilidad y limpieza.

ggao3lxn.5mb.JPG

 

  • Por supuesto, el clima: temperaturas relativamente suaves a lo largo de todo el año y muchos días de sol.
  • Personal abundante, diligente y cordial.
  • Limpieza escrupulosa de las parcelas, servicios y zonas comunes.
  • La piscina cubierta y climatizada para cuando hace fresco. La piscina al aire libre es grande.
  • piscina-climatizada.jpg
  • Hay zonas bastante amplias y con césped con pistas deportivas, juegos infantiles, barbacoas…
  • Ambiente muy tranquilo y respetuoso, al menos en esta época. Muy llamativo que el camping (repleto) estuviese habitado en un 90% por jubilados, algunos muy mayores, llegados para invernar desde el norte de europa. Suponemos que en verano esto cambiará sustancialmente. ¡Ah! Y un camping sin ninguna tienda de campaña: autocaravanas, campers y caravanas).
  • Los bungalows, aunque no nos alojamos en ninguno, tenían una pinta estupenda, muchos incluso con una moderna terraza sobre la cubierta para desayunar, tomar el sol… photo_2018-04-09_13-35-29.jpg
  • Bastante sombra para el verano.
  • Había un solarium de césped bien cuidado justo a la salida hacia la playa, estupendo por si en esta sopla el viento.
  • No obligan a los niños y adolescentes (hasta los 16 años) a estar desnudos, pero la mayoría lo está.
  • Precios muy contenidos, en comparación con otros campings naturistas, al menos fuera del verano.
  • Da la impresión de estar muy bien gestionado, sacando el máximo partido a las instalaciones, dentro de sus limitaciones inevitables, con mucha profesionalidad.

Cosas que nos gustaron menos:

  • Las parcelas. Nos parece lo más importante sentirte bien en el lugar donde pasas tiempo. Sin ser pequeñas, nos daban impresión de estar algo encerrados por los altos setos que las delimitan. El suelo es de gravilla fina, nada de césped o tierra vegetal.modelos-almanat-107-1400x933
  • La disposición: son largas calles rectas con parcelas en batería, que daban sensación de colmena, no agradables para pasear. photo_2018-04-09_13-35-29 (2)
  • El horario de la piscina cubierta es muy limitado, así como su aforo. La piscina al aire libre no tiene césped, aunque sí tumbonas y enlosado amplio.
  • El supermercado es muy limitado, no tiene nada de alimentos frescos, aunque sus precios no son muy altos. Suponemos que en verano habrá más cosas.
  • Algún que otro “merodeador de las dunas” y parejitas fogosas, aunque en discreta lejanía.

En conclusión, estamos contentos con nuestro regreso a Almanat. Acertamos con el destino (posiblemente de lo más afortunado meteorológicamente en esos días) y pudimos inaugurar la temporada naturista tal como deseábamos. Sigue sin ser nuestro camping favorito, pero posiblemente volvamos.

LOS LIMITES DEL NUDISMO (2)

exhibitionista

Imagen extraída de Internet

Tras ver “LOS LIMITES DEL NUDISMO 1” seguimos avanzando en cuanto a normativas y problemáticas que sufrimos los practicantes del nudismo. Una de ellas es que nos tachen de exhibicionistas. Según dice el código penal (ojo, en España) son “actos de exhibición OBSCENA ante menores o incapaces“. El mero hecho de estar desnudo no es de por sí un acto obsceno, aunque cambia completamente si por ejemplo lo acompañamos con alguna connotación sexual. Desde mi experiencia creo que si hay algo que nos define a los nudistas es precisamente el RESPETO, y un acto exhibicionista (sobre todo ante menores o incapaces) choca de frontalmente contra esta definición. Sin embargo creo importante remarcar que se puede estar cometiendo un acto totalmente denunciable en casos de “accidentes/autoaccidentes” sexuales” en presencia de menores.

Otro de los aspectos legales que más polémica genera entre los nudistas es el que tiene que ver con las fotografías o vídeos que toman terceras personas en la playa, de las que podemos ser protagonistas involuntarios. Es importante saber que es necesario nuestro consentimiento para su obtención en el caso de menores o personas físicas que sean identificadas o identificables (que se les pueda reconocer) en el caso de que ese material pueda hacerse público especialmente en redes sociales (facebook, instagram…). Es decir, está prohibido hacer fotos en lugares públicos nudistas en este caso siempre que haya menores de por medio, o se nos pueda colgar en la red y sea fácil identificarnos en el mismo material.

Si eso ocurre y quieres que desaparezcan, existe un pequeño manual en la página de la Agencia de Protección de Datos.

Postureo por poderes

Qué sería de este mundo sin el postureo, sin querer aparentar o mostrar de todas las formas posibles que te sientes más que nadie? Tus hijos son los más listos, los más altos y los más rubios, saben idiomas y han viajado por todo el mundo cuando no sabían aún si avión se escribía con “v” o con “b”.

Supongo que el postureo de padre orgulloso de su infante (en el sentido más borbónico de la palabra…porque desengañemonos, hay gente que en lugar de hij@s tienen herederos a la corona), es otra de las múltiples formas de expresar que están por encima del resto, y de ti pobre ignorante, cuando te empeñas en que tus hij@s sean felices haciendo cosas que les corresponden a su edad.

He de confesar que en un momento de flaqueza se abrió en mi mente la reflexión de si estoy haciendo lo correcto con ellas. En lugar de llevarlas de veraneo a un sitio que no entiendan ni papa o a un campamento de matemáticas para pequeños Einsteins, les llevo a corretear en pelotas por un campamento, pero de gente desnuda. Así que como dinámica autoevaluativa jugamos a que me escribiera en un trozo de papel cómo serían sus vacaciones ideales. Para mi sorpresa, describió a la perfección el día de playa de ayer, incluyendo el senderismo con su padre, pero con la única objeción de que hubiera más niños de su edad para jugar todo el rato.

Querido Padre Monarca, espero que tus infant@s lleguen un día a dominar el planeta y que eso os haga muy felices, yo me seguiré quedando a pie de arena de playa en bolas, por muy “cutre” que te resulte, haciendo las cosas que nos siguen haciendo felices.

Nudismo y mayores

Quedan muchos años, quedan tantos que ni siquiera tengo claro que llegue, no me planteo mi vida más allá de pasado mañana, pero a veces me pregunto qué pasará con mi naturismo cuando sea una persona de edad avanzada.

He oído tantas veces “yo ya no tengo cuerpo para andar enseñándolo” que casi lo he asimilado como el estribillo de una canción, generalmente entonada por una cantante, ya que la mujer es la que más sometida está a la presión del anti envejecimiento. No en vano, se dice que son el 80% de la clientela de las clínicas estéticas y de rejuvenecimiento frente al 20% que son hombres. ¿Qué cuerpo se supone que hay que tener para andar enseñando?, ¿uno joven y esbelto? El secreto es que cuando tu te desnudas no lo haces para enseñar nada, sino para “absorber” todo a través de tus sentidos.

¿Qué pasará con los difíciles accesos a las playas nudistas cuando sea anciano?, si para aquel entonces siguen quedando zonas vírgenes (Dios lo quiera). Siempre que hablas con alguna persona de edad avanzada en nuestra playa de cabecera nos cuentan que prácticamente fueron ellos quienes inauguraron el sitio y que por aquel entonces “si que era un sitio exclusivo y salvaje, no como ahora”.

A nadie se le escapa que los reflejos quizás no estarán para zigzagear por caminos de tierra empinados por aquel entonces, y por tanto, salvo que te lleve alguien, probablemente tendrás que decir adiós. En ese sentido los jubilados de los países del norte de Europa nos llevan ventaja, y han asumido los espacios naturistas mas civilizados como lugar donde descansar todo el año, …¿por qué no?.

Nada me parece más tierno cuando observas una pareja de personas mayores caminando por la playa de la mano, y me niego a aceptar que eso deje de producirse en algún momento, no porque mi cuerpo se descuelgue, sino porque pueda llegar a pensar que la edad avanzada no tenga cabida en uno de nuestros refugios nudistas.

Calas de Almeria

Sin duda la costa de Almeria es uno de los paraísos para los nudistas en Europa, no obstante allí está una de las mecas del naturismo europeo, Vera, pero si lo que te gusta es descubrir calas poco concurridas y poder disfrutar de ellas de la forma más provechosa, te recomiendo la siguiente guía de la mano de Mario Sanz Cruz, gran conocedor del levante almeriense:

Magnífico cuaderno que nos traslada a cada uno de los rincones de la costa, algunos tan sumamente exclusivos que tan solo caben unos pocos bañistas.

Es una guía perfectamente bien documentada con fotografías a color y repleta de consejos y datos históricos y curiosidades, incluyendo anotaciones específicas relacionadas con el uso nudista de algunas de las calas (muchas).

Uno de los mejores consejos que se repiten en la guía es el de visitar la costa fuera de los periodos vacacionales para huir de la masificación y poder disfrutar de las calas en estado puro.

A destacar el mensaje de su autor, en el que esgrime la responsabilidad de cada uno de los turistas para que mantengamos intacta la joya ecológica que la costa supone.

La primera vez

Cada vez queda menos para poder disfrutar de la playa como nos gusta. Algunos afortunados/as podrán hacerlo en estas vacaciones de Semana Santa si el tiempo lo permite.

Como yo no soy uno de ellos, me ha dado hoy por recordar como fue mi primera vez en una playa sin ropa. Y he llegado a la conclusión que no se en qué playa fue. Se que tenía unos 15 años y que fue en la costa malagueña. Salí a caminar por la playa, cosa que me encanta, y cuando me vine a dar cuenta estaba rodeado de gente desnuda. Como tenía tiempo y mucha curiosidad seguí adelante previo paso de quitarme el bañador (donde fueres haz lo que vieres).Tras unos minutos de vergüenza iniciales, me di cuenta que nadie me miraba como creía al principio y que había encontrado algo que tenía que probar más veces. Luego es verdad que tuve que esperar hasta los 18-19 años para hacerlo con más asiduidad pero recuerdo aquel día con cariño. Decidido este verano recorrere las playas malagueñas buscando ese lugar especial.

Y la vuestra? Cómo fue vuestra primera vez? Espero vuestros comentarios.