Nuda Veritas

klimt_-_nuda_veritas_-_1899

Cuenta la leyenda, que un día la verdad y la mentira se cruzaron.
-Buen día. Dijo la mentira.
-Buenos días. Contestó la verdad.
-Hermoso día. Dijo la mentira.
Entonces la verdad se asomó para ver si era cierto. Lo era.
-Hermoso día. Dijo entonces la verdad.
-Aún mas hermoso está el lago. Dijo la mentira.
Entonces la verdad miró hacia el lago y vio que la mentira decía la verdad y asintió.
Corrió la mentira hacia el agua y dijo…

-El agua está aun mas hermosa. Nademos.
La verdad tocó el agua con sus dedos y realmente estaba hermosa y confió en la mentira.
Ambas se sacaron las ropas y nadaron tranquilas.
Un rato después salió la mentira, se vistió con las ropas de la verdad y se fue.
La verdad, incapaz de vestirse con las ropas de la mentira comenzó a caminar sin ropas y todos se horrorizaban al verla.
Es así como aun hoy en día la gente prefiere aceptar la mentira disfrazada de verdad y no la verdad al desnudo.”


No hemos sido capaces de encontrar la fuente original de este pequeño cuento. Hay quienes dicen que se trata de una antigua parábola judía.

La imagen es la obra de Gustav Klimt “Nuda Veritas”, pintada en 1899. La acompañó de la cita de Schiller: No puedes agradar a todos con tu acción y con tu arte. Haz justicia a pocos. Agradar a muchos es malo.

Anuncios

Ese culo me suena

Ha sido una de mis lecturas del último puente, una portada así y un título tan llamativo (Ese culo me suena) no podía escapar de mi atención y es que además, es uno de los pocos relatos de ficción publicados en español y que tratan el tema nudista español con naturalidad, sin esconder historias de romances o con algún contenido erótico (Stories for Nudist about Social Nudity) entre sus líneas, con un toque de sátira humorística, por lo que primeramente me tomo la libertad de agradecer el trabajo publicado y el buen rato de lectura a su autora Piedad Santiago.

Se trata de la historia de unas vacaciones de verano de una familia textil de Jaén que se ven obligados por culpa de la crisis y el recorte de salarios, a pasar el mes de agosto en una urbanización naturista (mixta realmente) de Almería (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia).

El libro se encuentra distribuido en capítulos desde que empiezan las vacaciones de Pepe e Isa con sus tres hijos hasta que regresan a casa.

Como decía es una sátira con personajes un tanto exaltados de un lado y otro (textil/nudista) lleno de situaciones y anécdotas divertidas y a su vez cotidianas del veraneo andaluz, que en realidad van conduciendo a la su protagonista por situaciones nada cómodas para ella y sus familiares.

No es mi estilo reventar finales, prefiero animar a la fácil lectura del libro, porque además es divertido, pero he de confesar que mi alma nudista deseaba otro final según resbalaban mis ojos por sus líneas …que le vamos a hacer, esperaré la segunda parte, El despertar del culo nudista ( ahí lo dejo). 😜

Comprar el libro

Las Canarias y yo

Tras unas jornadas de trabajo intensas, mañanas y casi todas las tardes, decidí hacer un Nudist break. No podía volver a casa después de casi 3 días sin haber podido pisar una playa tan emblemática como las Dunas de Maspalomas en el paraíso canario, me sentía como un pájaro en una jaula, todo el día rodeado de gente encorbatada y sonriendo para dar la mejor de sus imágenes.

Fue hace unos años y recuerdo que me encontraba alojado en un Hotel de Costa Meloneras, que es una especie de urbanización/pueblo turístico muy cercano a Maspalomas. Lo más famoso del lugar quizás sea su faro y algún hotelazo con infiniti pool que “quita er sentio”, sin embargo la playa de esa zona no era nada atractiva teniendo una joya natural como las dunas a unos metros de distancia.

Tenía perfectamente claro que tarde o temprano tendría que dar esquinazo a mis compañeras de trabajo, porque como en otras muchas ocasiones este tipo de escapadas son bajo el régimen de libertad vigilada, y sería la única forma de disfrutar del lugar como mejor se hacerlo, al natural y sin temor a ser pillado.

Se me ocurrió darme a la fuga y alejarme de una compañía donde no sería bien recibida mi pasión nudista, declinando la invitación a comer fuera de la ciudad que la organización tenía prevista para ese día en Puerto Mogan (la Venecia canaria, muy recomendable de visitar donde se come un pescado buenísimo como pude comprobar años después).

Era un gran plan digno de los más prestigiosos escapistas, 50 personas conocidas metidas en un bus comiendo en un restaurante muy alejado de la playa, entre ellas mis compañeras de empresa, así que me hice un poco el muerto para poder quedarme sólo minimizando el riesgo de que alguien me viera desnudo a la más mínima expresión.

Sin embargo mi estrategia se vio truncada porque no permitieron en absoluto que me quedara como un náufrago en una isla desierta, nunca pensé que me tuvieran ese afecto tan incondicional…qué asquito…así que decidieron unirse a mi tarde de relax.

Fue uno de esos momentos en los que tienes que decidir qué hacer: ser coherente y asertivo? Hacerte más el muerto si cabe? Disimular e inventarte algo para zafarte?… los que me conocen saben que debería nacer de nuevo para ser diferente, fui asertivo (vainilla): “mirad, es que no puedo venir aquí y no pisar la arena, va en contra de mi religión, me voy a la playa; me encuentro bien de salud pero no sabía qué excusa poner para librarme de la excursión”…así que ya éramos tres los prófugos.

Cuando voy a un lugar desconocido procuro informarme de dónde se puede hacer nudismo con antelación y si las condiciones climatológicas serán adecuadas, esta vez no iba a ser menos.

Hice una pequeña mochila con crema, agua, toalla y algo de fruta y comenzamos a caminar en dirección Maspalomas.

Al principio cruzas una zona comercial, una especie de paseo marítimo muy para guiris ( hay que hacérselo ver este tipo de sitios en Canarias en general, todo muy pastiche) y después pasamos a pie de playa. Estuvimos andando bastantes metros hasta que de pronto se despejó la zona textil de una forma gradual, y empezaron los primeros desnudos.

Ellas hubieran querido parar mucho antes pero yo insistí en ir un poco más adelante hasta asegurarme el territorio.

Cómo es de imaginar, estaba sembrado de dudas en esos momentos. No sabía qué hacer porque me exponía a algo desconocido para mí, me preocupaban las consecuencias futuras que podría tener mi atrevimiento y me jodían las inmediatas de mi no atrevimiento.

Nos aposentamos en una segunda línea, estiramos cada uno nuestra toalla, y nos quedamos en bañador. Para variar empezamos a hablar de trabajo (cómo he cambiado en eso también, hoy en día habría cortado la conversación). El calor comenzaba a apretar y apetecía baño. De pronto una de ellas hizo un comentario del tipo no sabía que esta playa era nudista.

Fue como el pistoletazo de salida en una carrera, sin apenas filtro contesté “si, lo es, y yo también, así que si no os incomoda mucho me voy a quitar el bañador de mierda y me voy a ir al agua porque no lo soporto más”…se quedaron pálidas aunque la respuesta fue en resorte también : “claro, sin problema”, así que procedí a despojarme de mi ropa.

Es curioso como cambia la forma de relacionarnos o de conversar con esa indumentaria, creo que en el fondo estaban incómodas y se las veía “preocupadas” por no lanzar su vista hacia las zonas que estaban ocultas tan solo minutos antes.

En un momento determinado me levante y me fui al agua, a refrescarme. Desde el agua si pude comprobar que me estaban observando aunque realmente no le di mayor importancia porque me preció una reacción normal y respetuosa.

A estas alturas faltaría desvelar qué pasó con ellas? Se animaron?…ciertamente conmigo delante no, aunque estoy convencido que si les picó el mosquito de la curiosidad.

Y así, de esta forma, pasamos la tarde hasta que tocó regresar.

La mañana del lunes siguiente a todo esto, la relación siguió siendo de lo más normal, aunque me atrevería a decir que estrechamos lazos.

Han pasado años de esto, no somos lo mismo, y ni siquiera trabajamos juntos ya, pero para mi supuso un refuerzo en mis convicciones y una demostración de que la tolerancia y el respeto es la mejor fórmula de convivencia. De otra forma me sirvió como precedente para situaciones similares que sucedieron en el futuro, pero eso es otra historia.