Gracias Leonardo…de todos modos

Fluye de forma viral cual virus de la gripe en estos meses de frío un video del cantante y compositor Leonardo Dantes que sin duda es llamado a ser una oda (o una horca) al nudismo.

Quizás si nos abstraemos de la música, que no me cabe duda es un homenaje a las películas españolas de los años 70, y de la puesta en escena, que no me cabe duda es un homenaje a las películas españolas de los años 70 con rombos, Leonardo expresa verdades como puños en sus letras.

Creo que la intención última de este compositor es la de aportar su granito de arena a la causa nudista mediante la expresión artística que mejor domina, no hay que olvidar que este señor es el autor de grandes canciones del folclore español como Carmen interpretada por los mismísimos Chunguitos que fue un bombazo, y en ese sentido su composición homenaje al nudismo aspira a ser otro bombazo (aunque este puede que estalle).

Las consecuencias de este tipo de iconos frikie nudistas son incalculables, puede que todo se quede en una anécdota viral, puede que sea nuevamente catapultado a la fama y su tema sea todo un éxito (recordemos el Baile del pañuelo….) arrastrando al nudismo a cotas de popularidad nunca vistas antes, o puede que se nos vuelva en contra y todos l@s nudistas seamos tratados como unos frikies mas y tengamos un nuevo estigma que borrar del ideario colectivo.

De momento la noticia ha saltado a los medios y se avecinan días de zapping y mirar a otro lado, pero aún así toca soportar la burla de los amig@s no nudistas que procuro encajar desde el prisma del humor tan denostado últimamente (esperemos pase pronto…)

Mientras tanto, Gracias Leonardo….de todos modos.

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La cámara frontal

Uno de los temas más manidos que salpican al entorno del nudismo, en forma de conversación o de publicación blogera, es la eterna dualidad exhibicionista/mirón a cuyo juicio estamos frecuentemente sometidos como si de un referéndum se tratara, sin reparar en que uno puede ser las dos cosas, ninguna de ellas o estar compuesto de alguna de las dos en una dosis terapéutica y no dañina.

Pero no nos llevemos a engaño, nuevamente el exhibicionismo/voyerismo nudista se diferencia muy poco del que existe en el mundo no nudista, o es que ¿acaso la cotilla de enfrente que nos observaba continuamente detrás del visillo de su casa en mi tierna infancia no iba tapada hasta las cejas?.

La hipocresía social vuelve a expresarse en esas míticas sentencias tipo “mira los guarros como les gusta enseñar la merienda”, sobre todo cuando eso lo dice alguien que no pierde detalle de lo que sucede en la playa desde la infranqueable atalaya de su sillita plegable y su armadura floral estampada Quechua.

Las personas, nudistas o no, somos ambas cosas o lo hemos sido en algún momento de nuestra vida si no continuamente, solo basta con dar un paseo por la zona histórica de cualquier urbe los domingos por la mañana (también conocidos como tontódromos) para darse cuenta de que eres observado a la par que observas.

Luego ¿dónde está la maldad del asunto?, ¿tiene menos derecho un/una nudista a sentirse comod@ y orgullos@ de su físico probablemente producto de un duro trabajo físico durante el largo invierno que alguien que luce modelito del Zara en la terraza de la plaza del pueblo, y ser observado por ello?…¿son ambas cosas son exhibicionismo? y si lo pensamos fríamente ¿en ambas situaciones se busca la reafirmación personal mediante la aprobación de los espectadores?.

Sinceramente lo que más me aterraría de ser un exhibicionista veraniego (también conocido como chulo playa) sería rozar el ridículo como en alguna ocasión hemos tenido la oportunidad de observar en nuestras playas de cabecera

La cámara frontal del móvil ha reavivado, querámoslo o no, nuestro instinto exhibicionista hasta límites insospechados, vestidos o desnudos, hasta tal punto que la reafirmación personal la buscamos en el número de likes que ansiamos obtener tras colgar la obra de arte en las redes sociales. Nos hemos vuelto un poco más narcisistas.

Pero veamos esta herramienta como algo positivo también para la causa nudista, cada vez que alguien muestra una foto nudista en esas redes, sobre todo si se delata como usuario de esas playas, se normaliza el desnudo y deja de ser algo tabú, oscuro, morboso …la visualización explícita en una foto de lo que es el naturismo real nos ayuda en cierto modo a difundirlo. Quizás a los observadores de esas imágenes se les despierte la curiosidad de ser los próximos protagonistas de las mismas, y podamos sobrevivir a un futuro que se avecina incierto.

En mi opinión el exhibicionismo/voyerismo es una cualidad propia del ser humano cuyo fin último puede ser la diferenciación y la búsqueda de la reafirmación personal. Precisamente, lo que a mi más me atrae del nudismo es la pérdida de la diferenciación, la igualdad dentro de la variedad física de las personas…no obstante quizás podamos obtener algo positivo de todo ello, siempre que ese exhibicionismo sea respetuoso y con la voluntad de querer gritar al universo SOY NUDISTA!

… Y primer día del año

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Si la manera de comenzar el año, de alguna manera, es premonitoria de lo que este nos traerá, soy un tipo afortunado.

Aprovechando que estábamos pasando unos días visitando Granada, el día de Año Nuevo, de mañanita -cuando se tienen niñ@s no se suele trasnochar mucho ni siquiera en Nochevieja- decidimos pasarlo en la estupenda playa de Cantarriján, a una hora de la ciudad. No pudimos haber hecho mejor elección. Solazo, 19ºC, nada de viento… ¡a pedir de boca!.

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Hacía muchos años que no íbamos, y estaba incluso más bella de lo que la recordábamos. ¿Qué decir de ella? Es un paraje natural protegido junto al límite entre las provincias de Málaga y Gramada, de aguas transparentes y llenas de vida* (¡vimos hasta tres calderones a poca distancia de la orilla!),  que gracias a la relativamente reciente Asociación creada para su defensa y disfrute como espacio tradicionalmente naturista, se ha convertido en toda una referencia a nivel nacional.

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Recibir el sol y el agua (fría, sí, pero energizante) sobre la piel en pleno invierno resultó un privilegio por el que me siento agradecido.

Ojalá el 2019 nos proporcione muchos momentos parecidos, y, si es posible, con la compañía de buenas personas.

(*¿Alguien sabe de qué bicho eran estos huevos? Era una cadena de cerca de un metro de largo, de diámetro parecido a un dedo) photo_2019-01-11_12-26-52 (2).jpg