Cuerpo y mente

Este fin de semana iré a visitar a mi sobrina, …pobrecilla.

– ¿Qué le pasa a tu sobrina?

– lleva 2 semanas ingresada en el hospital.

– vaya, cuanto lo siento. ¿Le han operado de algo?.

– no, tiene un problema de alimentación, vamos, es anorexica.

– ostras…¿Qué edad tiene?

– 11 años.

Y así comenzó la conversación de sobremesa el pasado lunes con una de mis amigas, de esas que no ves con la frecuencia que desearías pero pareciera que vive en tu casa.

¿Qué coño nos está pasando? , ¿Qué mierda de sociedad está permitiendo que nuestr@s niñ@s enfermen gravemente por no encajar en el molde “adecuado”?.

Los trastornos de conducta alimentaria son complejos y multifactoriales, o al menos así lo eran antes, quizás algún psiquiatra o psicoterapeuta en la sala nos pudiera ilustrar más y mejor, o incluso corregir si este concepto arraigado en mi meninge es erróneo. Siempre había un detonante, un golpe, un chasquido que encendía la mecha de esa bomba, teñido casi siempre por el rechazo, el sentimiento de inferioridad, sumado a una autopercepción anómala del cuerpo.

Sería muy ingenuo por mi parte pensar que el nudismo cura ese tipo de males, pero puede que fuera de ayuda (a falta de estudio científico que lo confirme, al que animo a los psiquiatras/ psicoterapeutas de la sala).

– mira, me niego a creer que no se pueda educar a un niño para que aprenda a que el valor de su físico es mínimo, que todos somos iguales y diferentes a la vez, y que por lo que deben ser juzgados si acaso es por su yo interno.

– bueno eso lo dices tú porque estás como un tren.

– ¿yo? ¿Estas de broma?, cuando tenía la edad de tu sobrina era obeso, mi primera dieta fue con 10 años de edad, y sufrí la gordofobia en actos como elegir jugadores para un partido de fútbol en el recreo. Pero nunca me llegó a afectar (o quizás si y no fui consciente). Mi personalidad sobraba, los niños eran mis amigos por mi yo, no por lo que la báscula indicara.

– mira tio, soy mujer, tengo dos carreras y hablo tres idiomas. En mi trabajo me clasifican por mi talla de vestir.

Oh dios mio! No es una enfermedad leve, nuestro sistema sufre algo mortal por necesidad.

yo a mis hijas pretendo transmitirles que una persona no es mejor que otra por la ropa, por las marcas, por el coche, ni tan siquiera por el físico. Somos naturistas, y pasamos tiempo todos los años en un camping completamente desnudos, cubriendo las necesidades justas, sin grandes lujos (más allá del lujo que supone poder disfrutar del camping). Descubren que todos somos diferentes, casi nadie tiene un cuerpo perfecto, y nos relacionamos sin pudor a enseñar algo que no encaja.

– claro, ¿me estás diciendo que tu eres feliz con físico?

Nuevamente me quedé sin palabras. El ser humano es insaciable. Que bueno es llegar a la dimensión en la que das gracias a la vida por tener lo que te da, sin envidiar nada material, y sin castigar tu cerebro por querer ser mas alto, más guapo o más rubio. Ese ejercicio hay que practicarlo todos los días, interiorizar que estamos de paso, que nada puede ser tan importantísimo como para frenar el paso del tiempo porque no entremos en una 38.

Con cierta alegría puedo ver en la redes sociales que muchos de las ilustraciones de textos que hablan de nudismo, o incluso fotos de nudistas de aquellas páginas que buscan fomentar la causa, son de personas con formas, tallas y años reales.

Son menos los que ilustran sus blogs con auténticos modelos de pasarela, a esos, les pido que tengan en cuenta los daños colaterales que los sesgos de imagen pueden conllevar.

soy feliz con mi físico, porque mi psíquico está bien. En sentido contrario estaría juzgando cada lunar, cada arruga, cada medida imperfecta…pero doy gracias por la salud que conservo. Mi físico empieza en mi cabeza.

– pues ya me pasarás información de esas playas y de ese camping que vas, a ver si nos vemos.

– y yo espero que esa niña se recupere pronto.

Deporte y naturismo, cuerpo y mente.

Dedicado a S.C.

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3 comentarios en “Cuerpo y mente

  1. Como bien dices, tenemos un serio problema en esta sociedad. Y creo que el nudismo es una gran ayuda para la aceptación de cada uno/a como es, con nuestras imperfecciones, nuestros kilos de más o de menos, todos diferentes pero a la vez todos iguales.

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  2. Me ha gustado muchísimo el post. Yo sí siento que el nudismo/naturismo me reconcilia con mi cuerpo, con lo más esencial de lo que soy.
    Mi mujer dice a veces que en lugares nudistas no sientes vergüenza porque «no te ves». Yo añadiría, quizá, que te ves, sí, pero reflejado en el espejo de los demás, sin trampa ni cartón, sin diferencias. ¿Cómo la simple ausencia de ropa puede acercarnos tanto?
    Como he comentado ya alguna otra vez,
    creo que uno de los mejores motivos para hacer nudismo en familia es intentar que mis hijo y mi hija experimenten esa realidad de que todo/as somos al final iguales: igual de frágiles, igual de cambiantes, igual de valiosos. Esto que parece tan banal creo que puede hacer el mundo un poquito (o mucho) mejor.
    Mucha fuerza para S.C., me ha estremecido.

    Le gusta a 2 personas

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