Ese culo me suena

Ha sido una de mis lecturas del último puente, una portada así y un título tan llamativo (Ese culo me suena) no podía escapar de mi atención y es que además, es uno de los pocos relatos de ficción publicados en español y que tratan el tema nudista español con naturalidad, sin esconder historias de romances o con algún contenido erótico (Stories for Nudist about Social Nudity) entre sus líneas, con un toque de sátira humorística, por lo que primeramente me tomo la libertad de agradecer el trabajo publicado y el buen rato de lectura a su autora Piedad Santiago.

Se trata de la historia de unas vacaciones de verano de una familia textil de Jaén que se ven obligados por culpa de la crisis y el recorte de salarios, a pasar el mes de agosto en una urbanización naturista (mixta realmente) de Almería (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia).

El libro se encuentra distribuido en capítulos desde que empiezan las vacaciones de Pepe e Isa con sus tres hijos hasta que regresan a casa.

Como decía es una sátira con personajes un tanto exaltados de un lado y otro (textil/nudista) lleno de situaciones y anécdotas divertidas y a su vez cotidianas del veraneo andaluz, que en realidad van conduciendo a la su protagonista por situaciones nada cómodas para ella y sus familiares.

No es mi estilo reventar finales, prefiero animar a la fácil lectura del libro, porque además es divertido, pero he de confesar que mi alma nudista deseaba otro final según resbalaban mis ojos por sus líneas …que le vamos a hacer, esperaré la segunda parte, El despertar del culo nudista ( ahí lo dejo). 😜

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La mutación MNC

Qué mal sienta abrir la puerta de la jaula, bajarse de la rueda, hacer las maletas y huir controladamente unos días a tu paraíso particular, sin horarios y sobre todo sin ataduras físicas ni nudos de corbata, y sin ataduras psíquicas que te arrastran al abismo de pensar que estás perdiendo el tiempo con la de cosas que tienes que hacer y te hacen rodar con más fuerza si cabe.

Sienta mal porque te haces consciente de que la realidad que vives el 80% del día o no es la que más te gustaría (no digo que no me guste nada) o simplemente te has aburrido de ella. El otro 20%, el tiempo de estar con las tuyas, es el que da sentido y compensa la corbata y la rueda, porque sin ellas nada vale nada.

En ese punto me encuentro, en un momento de reflexión de cuándo darle la vuelta al asunto y cómo. No es la primera vez que me pasa y no será la última, aunque realmente creo que no llevo los genes del emprendimiento en mis células, alguno va mutando verano tras verano y me conduce a la firme idea de que no sé cómo demonios, pero me encantaría que el naturismo fuera mi forma de ganarme la vida.

Puede que al principio tuviera que hacer un mix porque los inviernos son duros y a nadie le apetece pasar frío, pero dada la patente poca oferta de centros naturistas en España (de los de verdad, nada de ocultaciones swinger – con todos mis respetos a ese otro mundo – bajo el letrero nudista), vuela constantemente en mi cabeza la de crear un espacio donde todo el mundo pueda disfrutar de algo tan maravilloso, porque sigo pensando que somos más los nudistas con motivaciones no sexuales.

Seguro que ánimos no me faltarían e incluso soci@s de empresa, todo se reduce a euros, planos, permisos, papeles, terrenos… y a la duda de si realmente sería un proyecto viable con una clientela objetivo suficiente para sobrevivir.

Tengo el palpito de que cuando una oferta así no funciona del todo, se tiende a abrir la mano a una sexualización progresiva ya que esa pulsión hace que la gente afloje el dinero y el establecimiento se llene, a lo cual me negaría, sería una decepción.

He de confesar que uno de mis miedos es comprobar qué pasa con tus aficiones cuando se transforman en trabajo, aunque creo que en ese sentido si me arriesgaría a tal evento.

Y entre ensoñaciones, reflexiones y paj….mentales, voy a ir decidiendo qué corbata me pongo mañana, ojalá algún día sea color carne y mi trabajo sea regentar un espacio de calma, tolerancia, naturaleza y energía positiva.