Desayunos en el Portus

Soy de esa extraña especie de gente que hace cosas atípicas , por ejemplo, levantarse temprano aunque no le toque ir al trabajo. Siempre he pensado que si hay que madrugar para disfrutar de un “espléndido” día de trabajo, más hay que hacerlo para un “monótono” día de vacaciones (…o es al revés?). Hoy domingo, es uno de esos días, y mientras el hombre del tiempo que vive en mi tablet dice que fuera hay cero grados, mi imaginación no puede dejar de volar al pasado llevándome a los desayunos en el Portus.

Ese olor a café de cafetera italiana, fruta fresca, tostadas….todo eso desde la terraza del bungalow observando como se despereza el día mientras ellas duermen, y como aparecen los primeros movimientos vecinales, en calma, sin ruido, sin tráfico , humo, frío, como si todo fluyera de una manera amable. Y sobre todo sentir ese “fresquito” mañanero en todo tu cuerpo, saludando al sol y dando gracias al Universo por recibir tanto, son sensaciones que al menos a mi, me reconfortan y me dan argumentos para volver siempre que huelo a café de cafetera italiana de toda la vida.

¿Y por qué no un poco de deporte?, otra extrañeza más, madrugar para hacer deporte. Aunque el camping , por razones obvias , tiene limitaciones hay cosas positivas, la primera es que te ofrece un gimnasio que resta poco a la imaginación ( nota mental, la próxima vez echarle un vistazo). El hecho de que el camping esté construido en parte en una ladera, le dota de unas preciosas cuestas que te permiten realizar series de running ( si es tu disciplina) o incluso salir fuera de las instalaciones. Para mi gusto, ese tipo de deportes los prefiero realizar con ropa porque es menos lesivo ( rozaduras). Y la última posibilidad es que hoy en día, en cualquier parque puedes idear una rutina de trabajo funcional suficiente para sentirte tonificado. Pero el Gran Premio es llegar a la playa, desnudarte, estirar y darte el primer baño del día ( debería ser disciplina olímpica), y hacerte unos “cortos” si lo anterior no te resultó suficiente.

Para culminar el inicio del día, una ducha al aire libre, desnudo, antes de regresar a la casa hace que la reconciliación con el mundo se vuelva brutal…y ya puedes ir a comprar el pan para las tostadas del día siguiente.

Y mientras escribo, recibo una feliz noticia, ha subido la temperatura, ya tenemos un grado centígrado, esto promete, voy a ir preparando otro tanque de café de cafetera Italiana de toda la vida.

2 Comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s