Volando en bolas

Y mientras espero a embarcar en la terminal, me pregunto si alguna vez se habrá hecho un vuelo para nudistas, y sobre todo…¿que tipo de nudismo es ese?.

La respuesta la encuentro rápido: naked air, probablemente la linea aérea con menor historia del mundo, ya que según he podido leer, sólo hubo un trayecto desde Miami a Cancún, con destino a “esos otros” resorts nudistas ( Hidden Beach Resort ) sólo para adultos, en los que nunca he estado y por tanto no puedo opinar.

Pero detengámonos en el trayecto: yo siempre he pensado que una de las bendiciones del naturismo es la experimentación de sensaciones corporales que te transmiten libertad, ¿Qué sensación puede transmitirte ir encajonado en un asiento de clase turista en pelotas?, fundiéndote con un incómodo asiento.

Imagina el momento de subir las maletas al compartimento superior, …estando ya sentado y con el cinturón puesto (lo que limitaría el instinto de huida cuando descubrieras que el pasajero de al lado te está dando con los genitales en las órbitas mientras coloca su mínima maleta). ¿Tenemos los nudistas lo que se conoce como espacio vital?.

Hora de ir al baño, como te toque pasillo vas listo, o sales para facilitar la maniobra o el pasajero de ventanilla puede que tenga alguna dificultad para no acabar …accidentado encima de ti.

No soy sospechoso de criticar algo que no conozco de primera mano, y menos de tirar por tierra iniciativas que tengan que ver con el naturismo, pero una vez sentado en el avioncito en este asiento de pseudo cuero, con un calor inversamente proporcional al frío de fuera, creo que no cogeré ese tipo de vuelo….de momento.

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Mis motivos

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Hay ríos de tinta sobre los motivos para el nudismo/naturismo. Multitud de argumentos desde la filosofía, la salud física y mental, el feminismo, la ecología… Casi parece excesiva esta voluntad de análisis y de dar justificaciones a algo que, acaso, es bastante más sencillo.

Estos son mis motivos, personales e ¿intransferibles?

1º Me reconcilia con mi cuerpo. Me hace encontrarme con él. Aceptarlo.

2º Despierta sensaciones. Nada más lógico, para recibir en tu piel el sol, el agua, el aire, que eliminar las barreras que se interponen.

3º Me pone de buen humor. Dicen que la exposición al sol aumenta la serotonina.

4º Me hace sentir libre, como si al quitarme la ropa me despojara también de preocupaciones, bloqueos, accesorios.

5º Nos iguala. Y eso hace mucha falta en nuestra sociedad. Al reconocernos iguales, nos comprendemos, nos acercamos.

5º Por lo general, los lugares nudistas (playas, campings…) me parecen más bonitos, más tranquilos y con más respeto hacia el medio y hacia la gente.

6º Creo que es bueno para mis hijos, además de todo lo anterior, que crezcan sin hipersexualizar el desnudo y que favorece su autoestima.

¿Tus razones coinciden? ¿Tienes otras que añadir?

El Charco del Palo

De siempre he sido amante de las Islas Canarias y he tenido la suerte de poder visitar prácticamente todas.

Aparte de la belleza natural que poseen, de su fantástica gente y de su cultura, una de las cosas que más me ha llamado la atención ha sido la forma de afrontar el naturismo en sus playas de una manera totalmente normalizada.

En ese sentido, me gustaría centrar mi entrada en Lanzarote, y más concretamente en una urbanización naturista que se encuentra al noroeste de la capital conocida como El Charco del Palo, y que tuvimos la fortuna de conocer hace unos años ya.

Se trata de una urbanización de casas bajas con un encanto desmedido. Muchas de ellas disponen de jardín “volcánico” propio, e incluso piscina en alguno de los edificios.

Lanzarote es una isla que da muchas oportunidades al nudismo con infinidad de playas naturales repartidas por la costa, sin embargo, El Charco del Palo no posee playa como tal, sino que dispone de unas piscinas artificiales que se rellenan con la subida de la marea, y en cuyo anfiteatro puedes extender la toalla para tomar el sol.

El ambiente es inmejorable, el respeto que se respira es enorme, quizás debido a que la mayor parte de sus habitantes provienen de Alemania donde la forma de practicar nudismo dista un poco aún de la marca España. Por lo tanto si algo describe el lugar es la palabra tranquilidad (ensordecedora a veces).

La urbanización dispone de un restaurante y de una tienda de ultramarinos donde poder obtener algunos de los productos necesarios para pasar unos días, sin embargo creo que no está demás alquilar un automóvil que nos será de utilidad no solo para comprar el resto de productos, sino que también para explorar la Isla.

Me quedo con sus paseos desnudos, sus baños de sol encima de la piedra, su tranquilidad, sus amables vecinos, con la magia del lugar y con unas ganas increíbles de volver.

La Playa de los Muertos

Cualquier persona interesada en conocer esta preciosidad de playa hoy en día lo tiene facilísimo.

La red está a rebosar de información acerca de cómo llegar ( basta con subir la montaña que separa Carboneras de Aguamarga en Almeria); de dónde dejar el coche (Parking gratuito fuera de época veraniega, y de pago en verano); de cómo es su acceso (pendiente abajo durante 1 km por un sendero moderadamente difícil); incluso de si el baño es o no peligroso dependiendo del día.

Se dice de ella que es una de las playas más bonitas de España, y su fama ha ido en aumento desde unos años a esta parte. Un ejemplo de esto es la construcción del propio parking con el que se persigue ordenar el tráfico que se ve afectado en los meses álgidos, y supongo que rentabilizar la explotación de un lugar natural y público sin tener que construir ninguna aberración en las inmediaciones.

Los secretos no son tales desde que internet irrumpió en nuestra vida cotidiana, y esto tiene consecuencias a veces no deseables. Se dice que esta playa era ( a pesar de su gran extensión) muy poco frecuentada y predominantemente naturista. Yo mismo he podido comprobar como en los últimos 9 años ha ido virando hacia la masificación más absoluta, especialmente en los meses de julio y agosto, produciéndose la migración de los pocos nudistas que resistían.

En parte es entendible, después de organizar la expedición, llevar comida y bebida para pasar el día (nada aconsejable hacer el camino de vuelta en horas de sol en lo alto), encontrar que eres el único nudista no es agradable, pero si además te ves rodeadísimo de textiles (hasta 3 líneas de playa) con sus consabidos comentarios, miraditas y gracietas….lo normal es que no vuelvas, pero quien se resiste a su encanto.

El único consejo (o casi petición pública de socorro) es que en caso de que os arméis de valor y queráis ir a conocer esta joya natural al natural, os dirijáis a la parte izquierda según encaráis el mar, esa zona es la más Nudist friendly, con mayor probabilidad de encontrar naturistas. Un aspecto positivo es que al ser una playa de piedras, los paseos de una zona a otra son dificultosos y os podéis garantizar una mayor tranquilidad sin caminantes.

En general es una playa increíble, el color de su agua turquesa es un espectáculo y merece la pena el baño (siempre que el tiempo no lo impida) sobre todo al natural, sin embargo, es de los típicos sitios que temes que con el paso del tiempo puedan Morir de fama, haciendo honor a su propio nombre.

Mirones

En un ejercicio de contorsionismo y tapándome la nariz, he decidido armarme de imaginación y enumerar las 10 ventajas de ser un auténtico mirón de playa:

1. Es legal, nadie puede expulsarte de un lugar público por mirar, así que lo único que necesitas es tener buena vista.

2. Es gratis, en principio no se necesita nada más que una gorra para la cabeza ( a ser posible la que te regalaron en el estanco en 1980, búscala en el cajón de los calcetines).

3. Para realizar este deporte no es necesario estar en forma, es mas, un buen mirón que se precie suele cosechar una buena barriga (será útil para el cuerpo a tierra).

4. No obstante puedes aprovechar para hacer ejercicio. Los absurdos paseos por la orilla te ayudarán con esas calorías de mas. Ten la precaución de dar paseos de subida y bajada ( para ejercitar el cuello en ambas direcciones y no sufrir torticolis).

5. No necesitas amigos para ser mirón, no tienes que cultivar ningún tipo de don de gentes.

6. No es necesario usar protector solar. El mirón ibérico es de tonos rojizos.

7. Vas a ver gran variedad de “titis” ( término muy de mirón playero) en pelotas sin pagar consumiciones o sin tener que meter monedas para que se abra la persianita.

8. Te puedes llevar un recuerdo más allá de lo que te quede impregnado en la retina. Hoy en día todos llevamos una cámara de fotos encima con la que disparar de forma inadvertida a la víctima.

9. Si quieres jugar un partido de dobles solo necesitarás llevarte a tu cuñado, la única salvedad es que a esta disciplina la llamaremos “cuñading“.

10. Y por último, y solo para los mas atrevidos, puedes ofrecer tus encantos sexuales a las víctimas más cercanas, solo debes menearte “la sardina” y ofrecerle el regalo con el que Dios te dotó a la mujer/ pareja más próxima (aunque para este entonces puedes haberte llevado un par de hostias ya).

Cuando lees todo junto te recorren varios sentimientos por la meninge, una mezcla de mala leche, rabia pero sobre todo pena….ya no regalan gorras en los estancos como antaño.

Los sapos

El día que te conviertes en sapo es el día en el que te das cuenta de que tu vida no vale mucho mas que la de cualquier otra persona, y que todas ellas son preciadas; que ante el sufrimiento, la alegría, el miedo, la pasión, la enfermedad, la fiesta, el hambre, la guerra,…que desnudos ante la nada o frente a frente, todos somos iguales.

Muchas veces lees o escuchas el manido argumento de que los adolescentes “se tapan” que “se avergüenzan”…claro! Todos hemos pasado por esa fase, y no solo te avergonzabas de la desnudez, sino del mero hecho de parecer menos o peor que otro. La inseguridad de no saber “que demonios le esta pasando a tu cuerpo” pasa también por pensar que vas a ser menos por no vestir con las marcas de moda, o por comportarte contra corriente, imagínate si directamente no llevas ropa.

Y un buen día, llamado por la curiosidad de sentir la brisa en tu cuerpo, de saber qué pasa cuando te arriesgas “a ser nadie” ( casi como Arya Stark en Juego de Tronos) te despojas de todo lo que te define externamente y queda solo el cuerpo…y tu yo verdadero, frente a frente. Dejas de ser maestro, policia, fotógrafo, encargado, cocinera, mecánico, conductor, detective, heladero, restaurador o médico para ser una persona mas, sin nada para juzgar o ser juzgado, sin nada con lo que ocultarte, y no habrá otra cosa que mas adore yo de las personas cuando son capaces de aceptarme tal y como soy, sin juicios de valor, con mis cosas buenas y malas.

Esa es la piedra angular de mi naturismo, lo que me mueve a seguir adelante en el y a no cansarme de prodigarlo porque quizás así algún día tengamos una sociedad mejor, aunque sea llena de sapos.

Depilación indiscreta

Al igual que sucede en el mundo textil con los trajes de baño, en el nudismo también existen tendencias…modas capilares, bienvenidos al hilo “depilación íntima”:

Cuando tienes opción de ver fotos antiguas acerca de nudismo, observas que el vello púbico, tanto masculino como femenino, lo hemos ido eliminando de forma inversamente proporcional al avance del siglo XX y XXI.

Los populares dichos “donde hay pelo hay alegría” o “el hombre y el oso cuanto más pelo más hermoso” son hoy más cuestionables que nunca, y es que probablemente por la influencia publicitaria, la influencia del mundo del deporte o la de las películas para adultos, un cuerpo perfectamente depilado parece ser estéticamente más atractivo a ojos de la mayoría, aunque para todo hay gustos y much@s de vosotr@s no estaréis de acuerdo para nada.

Pues bien, contra todo pronóstico dada nuestra fama de rebeldes ( con causa), los nudistas no somos ajenos a la moda y cada vez estamos más depilados ( o al menos en los entornos en los que yo me muevo).

Son varias las razones, aparte de la estética, que te conducen a la depilación corporal, por ejemplo, una de carácter práctico es la maniobra más que recomendable de cubrir la piel con protección solar ( todo el cuerpo varías veces durante la exposición), que se ve facilitada cuando no existe vello corporal.

Es innegable que si la sensación de tomar el sol o meterse en el mar desnudo es de lo más placentero, esa sensación puede verse incrementada si añadimos una depilación a nuestro cuerpo.

El tema de la higiene es de lo más discutible, habrá quien diga que el eliminar vello púbico ( o perigenital) favorezca que la temperatura de esas zonas disminuya y por tanto se genere menos sudor, o que se favorezca la higiene de posibles partículas que puedan quedar enredadas en la maraña; si bien no es menos cierto que ese pelo tiene como fin proteger esas zonas y mantener una temperatura y una flora saprófita ( osea bichos amigos) adecuada. Sobra decir que el riesgo de infección (foliculitis) existe, sobre todo en personas predispuestas…a este respecto un consejo, existen soluciones jabonosas yodadas (tipo jabón de Betadine) que aplicadas antes y después de la depilación hace que este problema disminuya.

La última motivación ( porque en la puramente sexual prefiero no entrar para no desvirtuar el blog) y no por ello menos importante, hace honor al título “que el bosque no te deje ver los árboles”, o lo que es lo mismo, eliminar el vello púbico es un buen truco visual para que el tamaño del pene se vea más grande, y desengañémonos, a quien no le gusta eso. De hecho la gama de productos de depilación masculina es cada vez más amplia.

El mundo depilatorio es fascinante, y da para uno y mil debates. En mi opinión, que cada un@ haga lo que quiera con sus pelos y sobre todo que respete al de enfrente, eso si, con seguridad y que nada te corte.

Adán y Eva y Viceversa

El maravilloso mundo de la TV se ha caracterizado, sobre todo en los últimos tiempos, por buscar contenidos que nos remuevan algo por dentro, ya sea el estómago ( programas de cocina), el corazón (programas de citas amorosas), las piernas (programas de talentos) o todo a la vez ( Adán y Eva)…el despelote estuvo en la cresta de la ola televisiva al menos 2 temporadas, pero la llama se apagó y parece ser que de momento no habrá tercera entrega. ¿Qué falló en lo nuestro?, es incomprensible a primera vista.

Era un espacio televisivo de citas amorosas en las que los concursantes tenían que elegir con quien querían comenzar una relación pseudosentimental entre las opciones que se les daban. Lo peculiar era que estaban unos días en una isla desierta (con chiringuito, botellas de champán, 30 cámaras…) y que no llevaban ropa, eran nudistas, pero no normales, jóvenes, esculturales y totalmente depilados ( vamos el 10% del nudismo en la vida real) y con ganas de encontrar pareja (vamos menos del 2% de la población nudista real). Para ser justos, he de decir que nunca lo vi promocionado como un concurso para naturistas, pero el morbillo estaba servido…pues bien, el bofetón de Share se plasmó de forma paulatina, debe ser que a todo nos acostumbramos y el público esperaba algo mas que nunca llegó. O puede ser, que ver gente desnuda no sea tan escandaloso, y solo llama la atención los primeros instantes ( a mi me pasa, al llegar a la playa ves gente desnuda y te quedas como extrañado, a los 5 minutos de estar desnudo no eres consciente de que lo estáis tú y el resto).

Se dice que el casting era bueno y la producción también, me consta que los concursantes ganaron dinero ( mas cuanto más tiempo aguantaron dentro) y familla de bolo discotequero…entonces ¿qué falló?.

Evidentemente yo no lo veía por el contenido, era un poco monótono (…) , pero me hacía reír. Me intrigaba ver el trato que se le daba al nudismo, y sobre todo lo veía por ver a la chica, me refiero a la única que jamás se mostró desnuda, la presentadora, cuya dulzura enamoraba a cualquiera.

Ayns…!! Siempre nos quedará Aventura en pelotas (Naked and afraid)

El difícil nudismo mesetario

Nosotros vivimos en una ciudad de interior, Cáceres, más bien pequeña. La playa más cercana está a unos 350 km. No hay asociaciones naturistas, ni piscinas, ni spas, ni lugares al aire libre reconocidos como tales (siempre puedes empeñarte en esconderte en un recóndito rincón en algún pantano o río, pero no entiendo del todo eso como nudismo). Como novedad “exótica”, hace pocos años abrió a menos de media hora de aquí un pequeño camping naturista llamado Las Grullas, que no conocemos puesto que no admiten niños (parece estar orientado a jubilados nórdicos que vienen a invernar a estas tierras, como las mismas grullas).

No es un tema “sobre el que se hable”. No creo que por tabú, sino porque, simplemente, es un entorno, en fin, poco propicio para eso que la Federación Internacional de Naturismo define como la “práctica del desnudo en común”. Buena parte de nuestros familiares y amigos saben que vamos a menudo a playas nudistas, algunos, incluso, que vamos cuando podemos a centros naturistas (esto es algo más difícil de encajar, quizá). Pocas veces se nos ha dado la oportunidad de ir acompañados y es algo que, sinceramente, nos gustaría.

Y sin embargo, unas cuantas veces nos hemos encontrado con paisanos, a veces conocidos, otras no, en playas, campings y urbanizaciones. ¡A cientos de kilómetros de nuestra ciudad!

Y sin embargo, en una rápida zambullida en Google sobre nudismo en Extremadura, se percibe curiosidad, gente que de manera aparentemente sana querría saber de lugares y gente con quién practicarlo.

Algo falla, y posiblemente sea la comunicación, el pudor a hablar abiertamente de algo que quizá no es tan minoritario como creemos.

¿Cómo creéis que podríamos solucionar esto? ¿Cómo vivís el nudismo en vuestro entorno habitual?

Sorpresas

Creo que siempre he sido nudista. Recuerdo que cuando tenia doce o trece años me reñía mi madre porque ya estaba mayor para salir al patio en cueros, que me podían ver los vecinos. Si es verdad que luego se me olvidó y pasé unos años de travesía por el desierto textil hasta que ya siendo universitario, volví por el buen camino.

Leyendo la entrada de mi compañero Carlos sobre el camping Cala del Aceite recordé algo que me ocurrió en la playa de El Palmar. Os pongo en situación: una de las primeras veces que tomaba el sol desnudo, con lo que aun estaba algo oxidado, con la sensación de que te mira todo el mundo. Bueno pues llevaría una hora o así cuando oigo que me llaman por mi nombre. Al girarme me encuentro con una compañera de clase en la universidad. Hoy día me daría un poco igual pero en aquel entonces me moría de la vergüenza. En ese momento no sabía si darle dos besos o que porque estaba bocabajo y me vería si me daba la vuelta. Ella se dio cuenta de mi incomodidad y me dijo que si me molestaba se marchaba y le dije que no que es que no la esperaba allí. Ya me contó que estaba buscando a sus padres, que estaban en aquella playa. Que eran toda la familia nudistas pero que no sabía que yo lo fuera. Fueron los padres los que la encontraron a ella porque la vieron a lo lejos y fueron a su encuentro. Al final si me tuve que dar la vuelta para saludar a sus padres. Estos me invitaron a que si estaba solo me quedara con ellos e incluso me invitaron a comer en un chalé que tenían por la zona. Sin esperarlo pase un muy buen día acompañado de otros nudistas.

No sabía si esto era digno de contarlo por aquí pero aún así lo he hecho para dejar esta reflexión: ¿cuanta gente de nuestro alrededor practicará el nudismo y no lo sospechamos siquiera? ¿son naturales las reservas a la hora de hablar de ello en nuestro entorno?